El venezolano es incansable y resiliente

El venezolano es incansable y resiliente

El venezolano es incansable y resiliente

La resiliencia no es un concepto nuevo en la vida del venezolano. El ser resiliente es un mecanismo que ha sido necesario para enfrentar los constantes retos que se presentan a todos los nacidos en nuestro hermoso país tropical. Como las orquídeas hermosas que crecen en los árboles de nuestro país. 

Así como la selva tropical es de los ecosistemas más frágiles, la vida como venezolano tiene sus retos desde muchos puntos de vista. La idea de este escrito es resaltar el valor de las dificultades implícitas en el gentilicio, de manera similar a las condiciones adversas que enfrentan las plántulas que germinan cubiertas de debris en la selva. El resultado es una mezcla de colores y olores propios de la exclusiva flora y fauna.

Los venezolanos somos resilientes por naturaleza, no genética, sino adquirida por el ambiente en el que nos desarrollamos. No importa si vives en Venezuela o si te fuiste hace años, lo que muchos aprenden en seminarios de crecimiento personal o liderazgo, es desarrollado por cualquier persona que ostente un pasaporte venezolano.

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Ya al decir pasaporte venezolano, todos entendemos. Lo mismo al escuchar términos como transporte público, oscureció, motorizado, colas, escasez, agua, marcha, elección. Han sido muchas experiencias difíciles. Amigos se han marchado, otros han regresado, pero todo sabemos que podemos contar con la solidaridad de alguien.

acción voluntaria

No hay como saber que el vecino se ofrecerá a guardar tu carne porque tiene una nevera conectada a la planta eléctrica del edificio. Sentir apoyo en tiempos difíciles es algo único entre los pobladores que viven en este estado tan particular.

La selva tropical venezolana, tanto en su versión ecológica como urbana, es un ecosistema frágil, sí, pero también de una belleza única. El que está en Venezuela es un luchador incansable. Resiliencia es, para él o para ella, como decir el color de su piel.

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El venezolano que se fue, no ve la hora de poder regresar. Ayuda en todo lo que puede al hermano que llega a su país de exilio temporal. Porque así vemos los venezolanos el vivir en el extranjero. No importa cuantos años tengas viviendo fuera, todos vamos a celebrar el día en que seamos libres para decidir ir a pasar temporadas cortas o largas en el país que nos vio nacer.

Gracias Venezuela por habernos visto nacer. Gracias hermano resiliente y valiente por luchar incansablemente. Gracias a los que ayudan desde fuera. Nos reencontraremos todos muy pronto en libertad. Amén.

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