Ben Hogan, golfista

Ben Hogan, golfista

Ben Hogan, golfista

Ben Hogan es considerado uno de los mejores golfistas de todos los tiempos, a pesar que al comienzo de su carrera fue un jugador mediocre, sin muchas expectativas de éxito en el deporte del golf, y a pesar de haber sufrido un terrible accidente de tránsito donde milagrosamente salvó su vida y la de su esposa, en un momento cuando se destacaba como un jugador invencible. Nació en la población de Stephenville, Texas, USA, en agosto de 1912 y murió en 1997 a la edad de 84 años, en su casa de Fort Worth.

Su padre murió cuando Ben tenía solo nueve años, lo que llevó una mala situación económica a la familia, razón por la cual el niño comenzó a buscar algo productivo que hacer y terminó trabajando de caddie en Glen Garden Country Club. Allí comienza a aprender el juego y desarrolla un swing autodidáctico y defectuoso. A pesar de su poca destreza comenzó a competir, lógicamente sin conseguir triunfos, y en 1930, aún sin cumplir los 18 años de edad, se registró como profesional en el Abierto de Texas en San Antonio. Entre ese año y 1937, es decir siete años, las ganancias de Hogan en el circuito estadounidense fueron de US$ 362 en total. Se casó con Valerie Fox en 1935 desafiando al destino, ya que andaban en el tour fracasando de torneo en torneo, aguantando humillaciones, hasta que logró su primera victoria en el Hershey Four-Ball a finales del año 1938, lo cual fue el sello para el comienzo de su era.

Desde 1938 hasta 1942 Hogan logró un éxito creciente en el tour americano, lo que fue cortado por interrupción de las competencias debido a la II Guerra Mundial hasta 1944. Desde ese momento ocurrió, que el hombre que entrenaba más que todo el mundo y jugaba peor que la mayoría, repentinamente se transformó en una máquina de swings perfectos e infalibles. Siguió ganando decenas de torneos y al llegar 1949 ganó los dos primeros torneos del año presagiando que sería un año extraordinario, pero tuvo el infortunado accidente al chocar su auto contra un autobús cuando iba rumbo a su casa en Fort Worth. Hogan logró salvar su vida y la de su esposa pero terminó con el tobillo y pierna izquierdos fracturados, pelvis rota y una costilla astillada. Las predicciones médicas eran que probablemente no podría volver a andar con normalidad, y mucho menos volver a jugar golf. Sin embargo, diez meses más tarde comenzó a participar en torneos y en 1950 ganó el US Open, victoria que significó mucho ya que comprobó que aún era capaz de ganar grandes torneos.

Así llegó a 1953, su mejor año, participó en seis torneos de los cuales ganó cinco incluyendo el Masters de Augusta, el Pan American, el Colonial National, el Abierto de Estados Unidos y el abierto británico. Su último torneo profesional fue en 1971 retirándose con 68 triunfos. Luego se dedicó a su empresa privada fabricante de implementos y equipos para jugar golf.

En 1974 Ben Hogan es incluido en el Salón de la Fama del Golf ingresando al podio de los mejores del mundo. De aquel swing defectuoso de sus primeros años como golfista, pasó a ser considerado el hombre del swing perfecto. Sus triunfos más relevantes fueron:

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-Dos veces campeonato de la PGA

-Cuatro veces el Abierto de los Estados Unidos

-Dos veces el Masters de Augusta

-Una vez el Abierto Británico


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