Dieta después de los 40 – Cuidado con las comidas no saludables

Dieta después de los 40 – Cuidado con las comidas no saludables

Dieta después de los 40 – Cuidado con las comidas no saludables

No se cree hasta que se llega. Algunas personas refieren que después de los 40, se amanece con algún tipo dolor en alguna parte del cuerpo. ¿Será verdad?

después de los 40

A cualquier edad, el cuerpo humano es excepcional pero usualmente, después de los 40, el metabolismo inicia una serie de cambios que son más notables a la vista o al sentir de la persona.

Es visible que aparecen más canas en el cabello, aumentan las arrugas en el rostro y otras partes del cuerpo... Los cambios en la química corporal, el metabolismo y los niveles de las hormonas, pueden causar variaciones en el peso, incluso en personas que siempre han sido delgadas. Por otra parte, hay investigaciones que arrojan un porcentaje de riesgo ya que pueden iniciar enfermedades crónicas como niveles altos de colesterol, la presión arterial más elevada y en algunos casos más extremos, el cáncer.

Si no es parte de la vida, es el momento de hacer del ejercicio un hábito, de dejar de fumar y de formalizar las visitas al médico, por lo menos una vez al año.

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Una buena noticia para los “cuarentones”, es que la salud está asociada a la alimentación y se ha demostrado que el cuerpo es el reflejo de lo que se come. Si durante los veinte y los treinta, la alimentación no era un tema, éste puede ser el momento de reeducar los patrones alimenticios.

después de los 40

A continuación, se presentan algunos alimentos que los nutricionistas sugieren reducir o eliminar de la dieta para tener una vida más saludable y feliz, referidos en el reporte especial 100 Ways to Live to 100.

  • Eliminar de la dieta el azúcar
  • Reducir la sal
  • Reducir las bebidas alcohólicas 
  • Reducir el consumo de sodas, sodas dietéticas y bebidas energizantes. El gas de las bebidas carbonadas azucaradas o edulcoradas, provocan debilitamiento de los huesos y generan osteoporosis
  • Comidas con altos niveles de grasas trans (tipo de grasa vegetal sometida a procesos industriales de hidrogenación que incrementan los niveles del colesterol malo, generando enfermedades cardiovasculares). Presentes en comidas rápidas; comida para calentar en microondas; alimentos congelados para freír; galletas saladas, galletas dulces tipo Oreo; pasteles congelados; palomitas de maíz/cotufas para el microondas; pizzas congeladas; mantecas vegetales y margarinas; cremas para café; glaseados listos para usar. 
  • Carbohidratos: Bagels; Donuts o rosquillas horneadas con azúcar; Muffins comerciales (contienen aceite de soya, abundante fructosa y grasas trans)
  • Vegetales enlatados

donas

La lista de los “no” es muy larga. La clave es incluir en la dieta diaria verduras, frutas, productos integrales, carnes magras, pollo, pescado, productos lácteos en pocas cantidades y, la bebida más sana, el agua.

La receta final: Vivir y comer en forma más natural.

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Fuente: BBC Mundo


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