Método Ikigai: tu razón de ser

Método Ikigai: tu razón de ser

Genuino

Quizás el mayor secreto de la longevidad es estar siempre ocupados dedicando nuestro tiempo a actividades que amamos.

Japón es el país en el que la gente vive más años (83,7 de media, entre hombres y mujeres). La longevidad nipona se había relacionado con la dieta, pero ahora, es también relacionado con las ganas de vivir, conocido como Ikigai, que podría traducirse como “razón de ser”.

Los españoles, Héctor García y Francesc Miralles estudiaron esta razón de ser y publicaron el libro Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz, publicado en 2016, y luego el libro El método Ikigai. Todos los japonés quienes fueron entrevistados por García y Miralles tenían un Ikigai, una motivación vital, la fuerza para levantarse de la cama por las mañanas.

Identifica lo que hacemos bien y nos apasiona

Identificar nuestro papel nos ayuda a sentirnos mejor con nosotros mismos. Somos capaces de encontrar nuestro rol. Estas son cuatro preguntas para ubicarnos en el mundo para saber si nuestro Ikigai está en actividades artísticas, intelectuales, de ayuda a los demás, de pensamiento científico, entre otros:

Anuncio
  • ¿Cuál es mi elemento?
  • ¿Con qué actividades se me pasa el tiempo volando?
  • ¿Qué te resulta fácil hacer?
  • ¿Qué te gustaba cuando eras niño?

Una vez identificado, debes desarrollarlo. Para ello, habría que trazarse un plan y obligarnos a seguirlo. “Por ejemplo, si una persona está aprendiendo un idioma con 60 años, cada día tendrá que aprender una palabra nueva y repasar la del día anterior.

Dos momentos claves en la vida

Nunca es tarde para buscar nuestro lugar en el mundo, pero este concepto zen del bienestar parece especialmente apropiado para dos momentos clave de la vida. Uno, cuando en plena madurez sentimos que debemos reciclarnos laboralmente porque a veces trabajamos en actividades que no se ajustan a nuestras cualidades, y por lo tanto, no obtenemos placer. O cuando cambiamos de actividad para ganar más dinero, pero no para encontrar nuestro puesto de trabajo acorde a nuestras capacidades.

Otro momento es la adolescencia, cuando empezamos a tomar decisiones sobre nuestro futuro. Hallar “aquello por lo que merece la pena vivir” (otra definición de Ikigai) a una edad tan temprana no es fácil, y menos cuando estímulos externos pueden despistarnos.

Anuncio

Algo que caracteriza al Ikigai es que no es completo si la meta marcada no implica un servicio a la comunidad. Todos los seres humanos debemos ser útiles en el mundo. Por eso nos sentimos más felices cuando hacemos un regalo que cuando lo recibimos.

Tags Bienestar  Guapear  Ikigai 

Articulos relacionados